Por qué es distinta a la hernia umbilical, y qué esperar de la cirugía.
La hernia inguinal es una de las consultas quirúrgicas más frecuentes en la infancia. Se produce cuando una porción de contenido abdominal protruye a través del conducto inguinal, en la zona de la ingle. Es más frecuente en varones, y puede aparecer de un solo lado o de los dos.
A diferencia de la hernia umbilical, la hernia inguinal no se resuelve sola: una vez diagnosticada, se indica una cirugía programada para evitar complicaciones.
Generalmente se nota como un bulto en la ingle (o, en varones, que puede extenderse al escroto) que aparece o se hace más visible al llorar, toser o hacer fuerza, y que suele reducirse solo al estar en reposo.
Estos signos requieren atención médica inmediata, ya que una hernia incarcerada es una urgencia quirúrgica.
No. A diferencia de la hernia umbilical, la inguinal no se cierra espontáneamente y se trata con cirugía programada.
La cirugía se programa una vez confirmado el diagnóstico; no suele requerir urgencia salvo que el bulto se atasque (hernia incarcerada), lo que sí es una urgencia.
Es un procedimiento ambulatorio, con anestesia general breve, para cerrar el conducto inguinal. La recuperación suele ser rápida.
Esta información es educativa y general. Cada caso requiere una evaluación clínica individual.